


Hace unos días me he enterado de la pérdida de una persona que resultaba entrañable para mi, no lo conocía demasiado, pero recuerdo con cariño las charlas que mantuve con él en sus Bardenas y en sus pastos de Irati. Un pequeño homenaje para Jose Antonio Ballent Urrutia, que representaba como pocos la figura del pastor trashumante bardenero.
El Paso
Resulta sorprendente como todavía hoy, en pleno siglo de las nuevas tecnologías, podemos encontrar en la España rural actividades tradicionales que desde tiempos inmemoriales han venido realizándose, año tras año, hasta nuestros días.
Sin duda alguna, la actividad que conocen todos los ganaderos es la trashumancia. Esta estrategia se ha venido utilizado en numerosos lugares de nuestra geografía y ha servido para que mediante desplazamientos por cañadas, ramales y pasadas, se trasladen los ganados de los valles a las montañas y viceversa, en busca de unas mejores condiciones climáticas y pastos renovados.
Una de estas vías pecuarias que todavía siguen utilizándose para tal propósito es la Cañada Real de los Roncaleses, que atraviesa todo el Este de la Comunidad Foral de Navarra.
El 18 de septiembre, recorriendo la cañada antes del amanecer, pueden adivinarse algunos grupos de seres de texturas algodonosas y formas redondeadas. Son los lomos de las ovejas que agrupadas en rebaños esperan junto al camino un aviso del guarda de Bardenas. Coincidiendo con el primer rayo de sol del día, se anunciará mediante un disparo al aire el desvede de los pastos y se dará via libre al transito de ganado por estas tierras.
Es la Sanmiguelada y aunque el nombre delata la anterior fecha del acto, el lugar sigue siendo el mismo y junto a la cabaña y las balsas de “El Paso”, son muchas las personas que madrugan para contemplar este singular acontecimiento.



